Un piso recién reformado puede parecer listo para enseñar y, sin embargo, necesitar más preparación que una vivienda habitada.
El motivo suele ser sencillo: la obra ha terminado, pero todavía quedan rastros de ella. Polvo fino, adhesivos, plásticos de protección, marcas en cristales, herramientas olvidadas o pequeños remates que en el día a día pasan desapercibidos.
En un tour virtual 360 se ven especialmente.
La cámara registra prácticamente todo lo que tiene alrededor y el visitante puede mirar en cualquier dirección. No podemos solucionar un rincón desordenado simplemente cambiando el encuadre.
Si el tour va a formar parte del portfolio de un arquitecto, una constructora o una empresa de reformas, merece la pena hacer una última revisión del proyecto antes de fotografiarlo.
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La limpieza final de obra no es opcional
Una vivienda nueva puede estar vacía y aparentemente limpia, pero el polvo de obra se nota muchísimo sobre determinados materiales.
Presta especial atención a:
- superficies negras y oscuras;
- vidrio y espejos;
- acero inoxidable y otros metales;
- encimeras;
- suelos oscuros o brillantes;
- grifería;
- marcos de ventanas;
- mamparas de ducha.
En una fotografía convencional todavía es posible evitar alguna zona con el encuadre. En una imagen 360, el usuario puede girarse y verla.
Por eso, la limpieza debería hacerse antes del día de la sesión y no unos minutos antes de empezar.
Cristales, espejos y superficies brillantes
Aquí merece la pena ser especialmente exigente.
Una mampara puede parecer limpia cuando se mira de frente y mostrar manchas en cuanto cambia el ángulo. Lo mismo ocurre con ventanas, espejos, puertas de cristal, placas de cocina o superficies metálicas.
Antes de dar la limpieza por terminada, míralas desde varios lados y con diferentes reflejos.
Revisa especialmente:
- huellas;
- gotas secas;
- restos de adhesivo;
- polvo en los bordes;
- marcas de silicona;
- manchas de obra.
En un tour 360 hay muchos más ángulos desde los que esas superficies pueden aparecer.
Retira todo lo que pertenezca todavía a la obra
Cuando el proyecto está terminado, debería parecer terminado.
Guarda o retira:
- herramientas;
- cajas;
- escaleras;
- cubos;
- materiales sobrantes;
- cartones;
- sacos;
- productos de limpieza;
- cables provisionales;
- protecciones de suelo;
- embalajes.
Si aparece en el recorrido, forma parte de la presentación del proyecto.
Plásticos, pegatinas y etiquetas
En viviendas recién terminadas es habitual encontrar todavía pequeñas señales de que los elementos son nuevos.
Si para el cliente es importante conservar las etiquetas como prueba de que los muebles, los electrodomésticos u otros elementos son nuevos, pueden permanecer en su sitio. Sin embargo, si no es necesario mostrarlo, recomendamos retirar:
- films protectores;
- etiquetas de fábrica;
- pegatinas;
- cartones de protección;
- documentación colgada de los electrodomésticos;
- cintas adhesivas.
Son detalles pequeños, pero pueden hacer que un proyecto terminado siga pareciendo una obra pendiente de entregar. Si no es posible retirarlos antes de la sesión y no deben aparecer en las imágenes, la eliminación mediante retoque se presupuesta y se cobra aparte.
Revisa puertas, cajones y armarios
Antes de la sesión, comprueba que todas las puertas y cajones estén correctamente cerrados y alineados.
En una imagen 360 se ve el conjunto de la habitación, así que un cajón ligeramente abierto o una puerta de armario mal cerrada puede llamar más la atención de lo que parece.
Si el interior de un armario, una cocina o algún elemento de carpintería forma parte importante del proyecto y quieres mostrarlo, coméntalo antes de empezar. Se puede plantear una posición específica para enseñarlo de forma intencionada.
Cocina: atención a los detalles nuevos
En una cocina recién instalada suelen aparecer pequeños elementos que conviene revisar antes de fotografiar:
- documentación de los electrodomésticos;
- etiquetas;
- plásticos de protección;
- polvo sobre la placa;
- huellas en acero inoxidable;
- restos de obra en el fregadero;
- gotas en la grifería;
- cables visibles.
Si la cocina forma parte importante de la reforma, merece una revisión especialmente cuidadosa. Normalmente concentra muchos materiales diferentes y superficies donde las marcas se hacen visibles con facilidad.
Baños: cristal, grifería y remates
En los baños, mira con especial atención las mamparas, los espejos y la grifería.
Comprueba también que no queden restos de material, etiquetas, siliconas mal limpiadas o polvo en rincones y juntas.
Un baño nuevo debería transmitir precisamente eso: que está completamente terminado y listo para utilizarse.
Ventanas y vistas
Si desde una habitación se ve una terraza, otra parte de la vivienda o una vista exterior interesante, conviene que los cristales estén limpios.
Una ventana sucia no solo afecta a la propia ventana. También resta claridad a todo lo que vemos a través de ella.
Abre completamente persianas y cortinas cuando formen parte del espacio que se va a enseñar y comprueba que no haya protecciones, adhesivos o restos de obra en los marcos.
Cables y elementos provisionales
Los cables temporales son muy frecuentes justo después de una reforma.
Revisa si quedan:
- alargadores;
- regletas;
- cargadores;
- cables sueltos;
- conexiones temporales;
- cables que todavía no están colocados en su posición definitiva.
Si forman parte de una instalación pendiente, pueden mantenerse tal como están cuando se trate de cables que quedan preparados para que los propietarios elijan e instalen las luminarias más adelante. Es una situación habitual en este tipo de proyectos.
No obstante, si es necesario eliminar o retocar digitalmente una gran cantidad de cables, se aplicará un suplemento por el trabajo adicional de edición.
Terrazas, balcones y patios también cuentan
Es fácil concentrarse en el interior y olvidar la terraza.
Retira restos de materiales, hojas secas, cajas, herramientas, bolsas y productos utilizados durante la obra o la limpieza.
Si hay mobiliario exterior, colócalo correctamente. Si el paisajismo forma parte del proyecto, revisa también el estado de las plantas.
En el recorrido 360, estas zonas no son un añadido: forman parte del proyecto igual que el salón o la cocina.
Haz una última vuelta como si fueras el cliente
Cuando creas que todo está preparado, recorre el proyecto una vez más.
No lo mires como alguien que lleva semanas entrando en esa obra. Míralo como una persona que lo ve por primera vez.
¿Hay algo que parezca inacabado?
¿Queda alguna etiqueta?
¿Una puerta está torcida?
¿Hay polvo visible?
¿Una herramienta se quedó en una esquina?
¿Hay algo que no querrías ver publicado en tu portfolio?
Si algo te llama la atención en persona, es bastante probable que también lo haga dentro del tour.
El retoque no sustituye la preparación
La edición permite corregir luz, color y algunos pequeños elementos, pero no debería utilizarse como sustituto de una buena preparación.
Eliminar digitalmente polvo, manchas, materiales de obra o elementos repartidos por varias panorámicas puede convertirse en un trabajo considerable y, en determinados casos, no ofrecer un resultado natural.
Además, en un tour hay que mantener la coherencia entre diferentes puntos del mismo espacio.
Siempre sale mejor preparar correctamente el proyecto antes de fotografiarlo.
Preguntas frecuentes
Conclusión
La última limpieza y los pequeños repasos pueden parecer una parte menor después de meses de obra, pero son los que hacen que un proyecto se vea realmente terminado.
En fotografía 360 esto importa todavía más: el visitante puede recorrer el espacio y mirar prácticamente en cualquier dirección.
Si vas a utilizar el tour para enseñar tu trabajo, merece la pena dedicar un último esfuerzo a eliminar cualquier elemento que todavía recuerde a la obra.
Cuando el proyecto esté listo, puedes consultar el precio según las dimensiones del espacio o escribirme directamente para comentar la sesión.